Guía de Talo

Limpiar un export sucio y encontrar un cobro duplicado

Cómo pedirle a Talo que limpie un CSV con cabeceras repetidas y separador decimal cambiante, y encuentre el único cobro duplicado real entre varios parecidos.

Un export de cobros o movimientos que viene de pegar varias exportaciones mensuales suele llegar sucio: la fila de cabecera se repite varias veces, el separador decimal cambia de una parte a otra del fichero, y el mismo cliente puede aparecer con el correo en mayúsculas en una fila y en minúsculas en otra. Dentro de ese ruido, a veces hay un cobro duplicado real escondido entre varias coincidencias que lo parecen y no lo son. Talo limpia el fichero y te explica cada decisión.

Pasos

  1. Pon el CSV (o el Excel) en el proyecto tal cual lo exportaste, sin arreglarlo tú antes. Cuanto más sucio esté, más sentido tiene pedirle esto a Talo.
  2. Pide algo como «limpia este fichero y explícame, fila por fila donde haga falta, qué decisión has tomado y por qué»: cabeceras repetidas que hay que quitar, separador decimal que hay que unificar, el mismo cliente con el correo escrito de dos formas distintas.
  3. Si sospechas que hay cobros duplicados, dilo explícitamente y pide que distinga los reales de las coincidencias: «hay varias filas que parecen duplicadas por tener el mismo importe, el mismo cliente o la misma fecha, pero la mayoría son cobros distintos; encuentra el que de verdad es el mismo cobro repetido». Un duplicado real comparte cliente, importe, fecha y referencia a la vez; una coincidencia en solo uno de esos datos no basta.
  4. Pide el resultado como un fichero nuevo, no como una sustitución del original: «guarda la versión limpia en un archivo nuevo, no toques el original». Así conservas siempre el export tal como te llegó.
  5. Revisa las explicaciones de Talo antes de dar el cobro duplicado por bueno: comprueba tú mismo esa fila concreta contra el sistema de origen antes de pedir una devolución o hacer un ajuste contable.

Consejo

Si el proyecto ya tenía este fichero indexado en su memoria antes de limpiarlo, pide a Talo que compruebe si esa lectura automática interpretó bien las comas dentro de los nombres entre comillas (por ejemplo, «Empresa, S.L.»). Un separador mal interpretado puede desordenar columnas enteras sin que se note a simple vista.

Esto limpia y señala, no decide por ti: la devolución, el ajuste o la reclamación de un cobro duplicado la confirmas tú, y si el importe es relevante, coméntalo con quien lleve la contabilidad.